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Fotografiar el eclipse con el móvil sin estropear nada

Qué puede y qué no puede hacer un móvil el 12-A: filtro solar obligatorio en las fases parciales, ajustes manuales, el único momento en que se dispara sin filtro (la totalidad) y por qué el trípode es la mejor compra. Expectativas realistas incluidas.

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Seamos honestos desde la primera línea: el 12 de agosto de 2026 tu móvil no va a hacer la foto de portada de National Geographic. El Sol eclipsado ocupará una fracción diminuta del sensor, estará a menos de 10° del horizonte y la totalidad durará entre 40 segundos y 2 minutos según dónde estés. Y sin embargo, con tres decisiones correctas — filtro, trípode y saber cuándo disparar — te llevarás recuerdos que valen muchísimo: el paisaje con la luz imposible de la totalidad, la secuencia de la parcial y el ambiente de uno de los días más raros que vivirá España desde 1905.

Esta guía va de hacer esas fotos bien, y de no dañar ni tus ojos ni tu cámara en el intento.

La regla previa que no se negocia

Durante toda la fase parcial (desde ~19:30 hasta la totalidad, y de nuevo después hasta el ocaso), apuntar al Sol exige filtro solar delante de la lente — y tus ojos, gafas certificadas. Las pautas oficiales de seguridad ocular están en el IGN: eclipses.ign.es. Aquí solo añadimos la parte fotográfica:

  • El sensor también sufre. Enfocar el Sol sin filtro concentra luz e infrarrojo sobre el sensor y puede dañarlo, sobre todo con zoom óptico o exposiciones repetidas. Los fabricantes de cámaras llevan años advirtiéndolo.
  • Nunca mires el Sol a través de la pantalla “para encuadrar” sin filtro en la lente y sin tus gafas puestas. El peligro para la vista no desaparece por mirar una pantalla: mientras encuadras, el Sol real está delante de ti.
  • Jamás uses el móvil pegado a prismáticos o telescopio sin filtro específico en la parte delantera del instrumento. Es la forma más rápida de destruir el filtro, el sensor y, mucho peor, la vista.

Qué filtro poner en el móvil

Dos opciones razonables:

  1. Lámina de filtro solar certificada (tipo Baader AstroSolar u homóloga, de densidad visual ND5 para observación): se recorta un cuadrado, se fija sobre la lente con un aro de cartón o cinta, y listo. Es la opción más limpia ópticamente y cuesta poco. Asegúrate de que cubre todas las lentes del módulo de cámara.
  2. Unas gafas de eclipse de repuesto delante de la lente. La propia American Astronomical Society lo da como método casero válido para fotos informales. Que sean unas gafas verificadas (cómo comprobarlas) y que el filtro quede plano y pegado a la lente.

Con el filtro puesto, el Sol saldrá como un disco nítido (naranja o blanco según el filtro) y podrás fotografiar cómodamente el “mordisco” creciente de la Luna.

Ajustes del móvil para la fase parcial

El modo automático se vuelve loco con un punto brillante sobre cielo oscuro. Domestícalo:

  • Bloquea el enfoque y la exposición (mantén pulsado sobre el Sol en iOS y Android) y luego baja la exposición con el deslizador hasta que el disco muestre el borde definido.
  • Usa el teleobjetivo óptico si tu móvil lo tiene (2x, 3x, 5x…). El zoom digital más allá del óptico solo emborrona: recorta después, mejor.
  • Desactiva el flash (evidente, pero pasa) y activa RAW si tu móvil lo permite: recuperarás mucho mejor el borde solar y los tonos del cielo.
  • Ráfagas cada 5-10 minutos desde las 19:35 te dan la secuencia completa del mordisco — luego montada en collage es la foto parcial más resultona que puede hacer un móvil.
  • Trípode desde ya: encuadre repetible para la secuencia y cero trepidación. Con el Sol a 4-8° de altura, además, puedes componer con el paisaje desde el principio.

La totalidad: el único momento sin filtro

Si estás dentro de la franja (compruébalo en ¿se verá en mi pueblo?), entre las 20:26 y las 20:33 — la hora exacta y la duración dependen del municipio — llega el momento en que la Luna cubre por completo el Sol. Entonces, y solo entonces:

  • Fuera el filtro del móvil (y las gafas de tus ojos): la corona es aproximadamente tan brillante como la Luna llena; con filtro no saldría nada.
  • Baja un poco la exposición sobre la corona para que no se queme, o mejor: dispara horquillado (varias fotos a exposiciones distintas) si tu app lo permite.
  • Modo ráfaga en los bordes: el «anillo de diamante» — el último y el primer destello de fotosfera — dura uno o dos segundos. La ráfaga es tu única opción realista de cazarlo. En cuanto reaparece el diamante, filtro y gafas de nuevo, inmediatamente.
  • Gran angular, no zoom: la foto que un móvil hace mejor que muchas cámaras es el paisaje completo de la totalidad — el horizonte anaranjado en 360°, Venus y las estrellas visibles, la gente con la boca abierta y el agujero negro con corona en el cielo. Un vídeo en gran angular de los 60-90 segundos completos, con el sonido de la gente, es probablemente el mejor recuerdo posible.

El consejo más importante de toda la guía

Decide de antemano cuánto tiempo le regalas al móvil. Nuestra recomendación, en serio: prepara el trípode con el encuadre listo, arranca un vídeo en gran angular cuando falten 30 segundos… y deja el móvil en paz durante la totalidad. Una totalidad de 60 segundos vista a través de una pantalla de seis pulgadas es una totalidad perdida. La primera desde 1905 merece tus ojos (sin gafas, en ese momento sí).

Después de la totalidad: el eclipse se pone

Este eclipse tiene un regalo fotográfico único: el Sol se pone aún eclipsado hacia las 21:20 (antes en el este peninsular). Un Sol en cuarto creciente hundiéndose en el horizonte es una imagen rarísima que el móvil, con teleobjetivo y trípode, sí captura de forma resultona. El filtro sigue siendo necesario mientras el disco sea visible y brillante; con el Sol ya semihundido y muy atenuado por la atmósfera, manda la prudencia: en caso de duda, filtro puesto y gafas puestas.

Lista de material realista

Nada de equipación de mil euros; esto es lo que de verdad marca diferencia:

  • Trípode con soporte de móvil (o mini-trípode sobre un muro): imprescindible para secuencia, vídeo y ocaso.
  • Lámina de filtro solar certificada o gafas de repuesto para la lente.
  • Batería externa: entre fotos, vídeo y la ráfaga, el 12-A gasta.
  • Un paño de microfibra: a 20:30 de una tarde de agosto habrá dedos, polvo y bruma en la lente.
  • Linterna frontal: tras la totalidad y hasta volver al coche, será noche cerrada en cuanto el Sol se ponga.

Al final de la guía tienes enlaces directos al material.

Resumen operativo

  1. 19:30 — Trípode montado, filtro en la lente, gafas puestas. Primera foto de la secuencia.
  2. 19:35-20:25 — Ráfaga cada 5-10 min. Exposición bloqueada y bajada.
  3. 20:26-20:33 (según municipio) — Filtro fuera, vídeo gran angular rodando, ráfaga para el diamante… y ojos al cielo.
  4. Reaparece el diamante — Filtro y gafas de nuevo. Secuencia decreciente si quieres.
  5. 21:00-21:20 — La joya final: el ocaso eclipsado con teleobjetivo.

Fuentes

  • Instituto Geográfico Nacional (IGN), eclipses.ign.es — pautas oficiales de observación y seguridad ocular.
  • American Astronomical Society (AAS), Solar Eclipse Task Force — recomendaciones de fotografía segura de eclipses y uso de filtros, eclipse.aas.org.
  • Cálculo propio de eclipseando por municipio (efemérides JPL DE440s), contrastado con el IGN — horarios y alturas solares citados; consultable en ¿se verá en mi pueblo?.

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