Gallinas que se recogen y abejas que se paran: qué hacen los animales durante un eclipse total
Los eclipses de 2017 y 2024 en Norteamérica se estudiaron con lupa científica: abejas que dejan de volar en la totalidad, aves que enmudecen, grillos que arrancan y muchos mitos que no se confirmaron. Qué observar el 12 de agosto en el campo español.
La franja de totalidad del 12 de agosto cruza la España más rural: Galicia, la cornisa cantábrica, la meseta cerealista, la Ribera del Ebro. Millones de gallinas, vacas, ovejas y colmenas van a vivir 100 segundos de noche en mitad de la tarde. ¿Qué va a pasar? Gracias a los eclipses norteamericanos de 2017 y 2024, que se estudiaron con una ambición científica sin precedentes, hoy tenemos respuestas documentadas — y también una lista de mitos que no sobrevivieron a los datos.
Lo que la ciencia observó en 2017 y 2024
Las abejas se paran en seco. Es uno de los resultados más limpios: un equipo de la Universidad de Misuri monitorizó con micrófonos 16 emplazamientos con flores durante el eclipse de 2017 y publicó el resultado en Annals of the Entomological Society of America (2018): los zumbidos de vuelo cesaron casi por completo durante la totalidad — las abejas, sencillamente, dejaron de volar, como hacen al anochecer. Durante las fases parciales siguieron trabajando casi con normalidad.
En los zoológicos, comportamiento de atardecer… y algo de desconcierto. El estudio del zoo de Riverbanks (Carolina del Sur) durante 2017, publicado en la revista Animals (2020), observó 17 especies: en torno a tres cuartas partes mostraron cambios de comportamiento durante la totalidad. La respuesta más común fue iniciar la rutina vespertina — dirigirse a los recintos nocturnos, agruparse — y la segunda, conductas compatibles con ansiedad o desconcierto. En 2024 el mismo grupo repitió observaciones en el zoo de Fort Worth (Texas) con resultados en la misma línea.
Las aves enmudecen, los grillos arrancan. Proyectos de ciencia ciudadana y registros acústicos en ambos eclipses documentaron un patrón sonoro repetido: en la totalidad, el coro de pájaros diurno se apaga de golpe y los insectos crepusculares — grillos, chicharras nocturnas — rompen a cantar, para invertir el cambio minutos después. Es, literalmente, el paisaje sonoro del anochecer comprimido en dos minutos.
El ganado, más tranquilo de lo que dice la leyenda. La imagen clásica de las vacas volviendo en fila al establo se confirmó solo a medias: observaciones de 2017 y 2024 en granjas y pastos mostraron respuestas variables — algunos rebaños se agruparon o se orientaron hacia los corrales; otros siguieron pastando como si nada. La duración cuenta: dos minutos de oscuridad son, para muchos animales, una nube muy gorda.
Qué observar el 12 de agosto (un experimento familiar)
Si estás en la franja en entorno rural, tienes un observatorio de primera. Ideas concretas, de menor a mayor compromiso:
- Escucha. Es el canal más fiable: pájaros que callan, grillos que empiezan, perros que ladran. Cierra los ojos diez segundos durante la totalidad (la corona seguirá ahí al abrirlos).
- Gallinero a la vista. Las gallinas son el clásico por algo: su rutina de recogida es muy fotosensible. Si el corral está cerca, merece una mirada hacia las 20:25.
- Golondrinas y vencejos suelen protagonizar vuelos agitados y erráticos con la caída rápida de luz, documentados en eclipses anteriores.
- Apunta lo que veas. Hora, lugar, especie, comportamiento. En 2017 y 2024, miles de observaciones así, hechas por aficionados, acabaron en artículos científicos.
Y el recordatorio de siempre: el experimento es mirar a los animales, no al Sol — para el Sol, filtro certificado durante todo el parcial, sin excepciones.
¿Hay que proteger a los animales?
La respuesta corta de la American Astronomical Society en su FAQ: no. Los animales no miran al Sol — no lo hacen ningún día, tampoco durante un eclipse —, así que no necesitan protección ocular ni medidas especiales. No hace falta encerrar al ganado ni alterar rutinas; como mucho, quien tenga animales especialmente nerviosos puede preferir tenerlos en un entorno familiar esa tarde. Sobre perros y gatos en concreto — que vivirán el eclipse con olímpica indiferencia, salvo por el gentío — escribimos una guía aparte.
Los 100 segundos de totalidad — aquí los horarios de cada municipio — van a ser el mayor experimento involuntario de comportamiento animal que haya vivido el campo español en 121 años. Merece la pena levantar la vista de la corona un instante… o mejor: dejar el oído puesto en el paisaje.
Fuentes: Galen et al., Pollination on the Dark Side: Acoustic Monitoring Reveals Impacts of a Total Solar Eclipse on Flight Behavior and Activity Schedule of Foraging Bees, Annals of the Entomological Society of America (2018); Hartstone-Rose et al., estudio de comportamiento animal en el zoo de Riverbanks durante el eclipse de 2017, Animals (2020), y observaciones del mismo grupo en el zoo de Fort Worth durante el eclipse de 2024; American Astronomical Society — FAQ (animales y eclipses); eclipses.ign.es (circunstancias del eclipse del 12-08-2026).
Recuerda: nunca mires al Sol sin protección certificada. La referencia oficial de seguridad ocular es el IGN: eclipses.ign.es.